martes, 15 de enero de 2008

Apuntes de primeros de año

LA AUDITORÍA, EN VERANO.
Tendremos que esperar más de cuatro meses para conocer los resultados de la famosa auditoría que prometió la alcaldesa de Sanlúcar en campaña electoral. El consitorio ha sacado a licitación, con un presupuesto de 60.000 euros, un contrato de consultoría y asistencia a fin de conocer los estados financieros y las cuentas correspondientes al ayuntamiento y a todas las sociedades municipales. Las empresas interesadas tienen hasta el 23 de enero para presentar sus ofertas ante la Unidad de Contratación del ayuntamiento.

CENTRO COMERCIAL
¿Alguien duda de que, tras la próxima apertura del Centro Comercial Las Dunas, tardaremos menos de un año en ver a la alcaldesa inaugurar la bolera, los cines y el gimnasio tras la oportuna modificación del plan parcial de la zona?

PUERTO DEPORTIVO
Hace unos días se presentó el proyecto del archiprometido Puerto Deportivo de Sanlúcar, del que llevamos veinte años oyendo hablar sin resultado alguno. La opción elegida es, más bien, una ampliación del puerto pesquero de Bonanza, desechando así la idea del anterior equipo de gobierno de ubicarlo en la zona de Verdigones.

Pero, lo más inquietante es que dice el viceconsejero de Obras Públicas de la Junta, Luis García Garrido, que "el comienzo de las obras puede retrasarse", lo que traducido al lenguaje que entendemos los sanluqueños es que, difícilmente, se pondrá la segunda piedra de este complejo naútico antes de que termine el año. Mal vamos si empezamos así 2008, "el año de las realidades", según Dña. Irene García.

sábado, 5 de enero de 2008

La entrevista en vídeo

Gracias a ARDID PRODUCCIONES por su trabajo excepcional, especialmente a Juan Antonio Caro y Miguel Mateos.


Primera parte: situación general


Segunda parte: primeras dudas y situación económica


Tercera parte: auditoría,cuentas generales, previsiones para 2008


Cuarta parte: sueldo de la alcaldesa, gastos de representación


Quinta parte: inversiones del Gobierno de España para 2008


Sexta parte: Centro Comercial, Policía Local, botellón


Séptima parte: las preguntas de los internautas y despedida.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Irene García: "No voy a estar cuatro años lamentándome del pasado"










Hace un par de años era una completa desconocida para los sanluqueños y ahora es su alcaldesa, tras protagonizar uno de los vuelcos electorales que más resonó en las últimas elecciones municipales. Licenciada en Derecho, casada y con una hija, milita en el PSOE desde 2000. Durante la pasada legislatura, fue concejala en el ayuntamiento de Sanlúcar y diputada provincial de Cultura. Irene García, una mujer de trato afable y gesto alegre, me recibe en su despacho disculpándose por un pequeño retraso y con dos besos. Nada de formalismos. A pesar de su inexperiencia y juventud –de la que se defiende argumentando que desaparecerán con el tiempo– da la impresión de manejarse como pez en el agua por las entrañas del Palacio y de tenerlo todo bajo control.

¿Ha digerido ya los fulgurantes cambios que ha sufrido en su vida durante el último año?
Bueno, la verdad es que es complicado. Requiere un periodo de adaptación, pero empiezo a asimilar la responsabilidad que lleva el cargo. Está siendo una experiencia, en lo personal, apasionante e ilusionante.

Pasados seis meses desde que tomara el bastón de mando de la alcaldía, ¿esto le está resultando como usted esperaba o se ha encontrado muchas sorpresas en el camino?
Bueno, sí y no. Sabía lo que supone ejercer un cargo de tanta responsabilidad pero, una vez conocida la situación interna del ayuntamiento, no paras de sorprendente cada día.

Usted eligió como compañero de viaje a un nuevo partido, el CIS. ¿Qué valoración hace de estos primeros meses de periplo?
Pues, la verdad, muy positiva. Desde el principio hemos tenido una tranquilidad y comodidad enorme a la hora de poner iniciativas en marcha. Hay una unión perfecta a la hora afrontar problemas y retos en esta ciudad y, sobre todo, un periodo de tranquilidad política que hacía falta. En esta ciudad hemos probado muchas combinaciones de pactos y, al principio, daba un poco de miedo, pero puedo decir que tanto PSOE como CIS hemos entendido que había un solo proyecto que se llama Sanlúcar.

Casi todos los miembros de su equipo nunca habían sido antes concejales en el ayuntamiento, ni gobernando ni en la oposición. Además, el partido con el que el que gobierna en coalición no ha llegado a cumplir dos años de vida. ¿No cree que esa falta de experiencia puede ser un obstáculo en la gestión municipal?
La inexperiencia provoca, en muchas ocasiones, cometer errores. Yo soy la primera que lo hace. Pero, sinceramente, también creo que es una virtud. Sólo otro concejal y yo habíamos participado como concejales en la anterior legislatura. Sin embargo, esa renovación es fruto de la alianza que hemos conseguido con los ciudadanos que demandaron un claro cambio, no sólo en la gestión y en las formas, sino en las personas.

Usted se postuló como una alcaldesa que estaría en contacto directo con los sanluqueños, como una política que no perdería el pulso con la calle. Proclama a los cuatro vientos que preside un ayuntamiento “de puertas abiertas” ¿Qué impresión percibe de los ciudadanos sobre sus primeros meses de gestión?
Lo que percibí en los primeros días fue una necesidad de los sanluqueños de conocer a sus gobernantes. Al principio dediqué dos tardes a la semana a recibir a personas anónimas que, a título individual, solicitaban hablar con la alcaldesa. Sin embargo, en esas tardes me convertía en todo menos en alcaldesa porque la mayoría de los que venían lo hacía para sentirse escuchados y para exponer su punto de vista de la situación que vivimos. Se acumulaban tantos ciudadanos que no daba abasto para atenderlos a todos. Ahora parece que los sanluqueños ya empiezan a entender que no es estrictamente necesario verme a mí, que hay otros delegados que le pueden resolver esos problemas cotidianos. Todo esto contrasta con la situación anterior en la que había que esperar meses para contactar con cualquier miembro del equipo de gobierno.

Muchos sanluqueños se quejan de que lo único que ha cambiado en el ayuntamiento ha sido el color del Gobierno, pero que las cosas siguen poco más o menos como estaban. A su juicio, ¿qué ha cambiado en Sanlúcar en el último medio año, además del equipo de gobierno?
Eso es una percepción muy simplista de las cosas. Ha habido tantos cambios que ya casi no recordamos lo que pasaba antes. Lo que ocurre es que todo proceso necesita un periodo de rodaje, de adaptación. En lo que no quiero convertirme es en una alcaldesa que inaugure semáforos o pasos de peatones. No tengo que estar en los medios de forma continua por cosas que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. Quizás, lo que ocurre es que el trabajo que no sale en los medios de comunicación es un trabajo que los sanluqueños perciben como no hecho. Pero la situación que nos encontramos de falta de estructura en el ayuntamiento y de precariedad económica ha hecho que la gestión diaria no se haya podido realizar con rapidez.

Parecería un poco simplista echarle toda la culpa de los problemas del consistorio a los gobiernos del Partido Popular. ¿Dónde cree usted que está el germen de la situación que han heredado?
Creo que han habido muchas variables. Yo soy de las que reconoce los errores de mi partido cuando ha gobernado pero lo que creo que ha ocurrido es que no hemos tenido suerte en estos años de democracia. Ninguno de los gobiernos que hemos tenido ha terminado de funcionar a pesar de las distintas combinaciones que se han dado. A veces resulta complicado explicarle a los ciudadanos cómo hemos llegado a esta situación. Pero creo que el nuevo gobierno es un reflejo de lo que ahora es Sanlúcar, compuesta por mucha gente joven con mejor y mayor formación y con ganas de trabajar.

Respecto a la difícil situación que vive Sanlúcar, ¿qué parte de culpa le atribuye usted a los políticos y qué parte a los propios ciudadanos?
La verdad es que se conjugan las dos. No hay que olvidar que los gobernantes estamos aquí gracias a voto de los ciudadanos. Y lo que siempre es una desgracia es que haya una abstención tan enorme cada vez que hay elecciones. Esa falta de participación no sólo es un toque de atención a los políticos, sino que también es una falta de implicación de unos ciudadanos que han tenido en los últimos años una actitud un poco apática, poco participativa y poco comprometida. Todo el mundo es capaz de arreglar el mundo desde el sofá de su casa pero, a la hora de la verdad, pocos se comprometen. Es cierto que no hemos acertado con los gobernantes pero también hemos tenido en determinados momentos una cierta complicidad de los ciudadanos por no denunciar la situación.

Respecto a la contratación de la auditoria externa para evaluar la situación económica que vive el Ayuntamiento, ¿en qué situación estamos ahora? ¿Cuándo conoceremos los resultados de ese informe? Y, ¿por qué ceñirnos a los últimos ocho años?
Empezado por el final, ceñir la auditoria a un periodo determinado se hace para dar respuesta a un problema contable, para conocer la situación que tenemos actualmente. A partir de esa foto fija se puede tirar de hilo hasta llegar a años muy primitivos. Pero esa auditoria lo pretende es conocer cómo no volver a cometer en el futuro los errores que nos han llevado hasta aquí. No tendría sentido hacerla para otra cuestión porque yo no me voy a llevar aquí cuatro años lamentándome por la situación económica heredada.
Pero, además de la auditoria, la Cámara de Cuentas de Andalucía está investigando ejercicios anteriores y algunos asuntos acabarán en el Tribunal de Cuentas. No obstante, si todo esto es importante, para mí lo es más la aprobación de las cuentas generales del ayuntamiento en los ejercicios de 2003 en adelante, cuentas en las que se especifica cada gasto, cada factura que asume el consistorio. Ahí estamos encontrando grandes sorpresas de las que habrá que informar a la Cámara de Cuentas.

Con los últimos datos del IPC, paro, el bajón de la construcción y los recortes en las previsiones de crecimiento, parece ser que estamos entrando en un periodo de enfriamiento de la economía. Sin embargo, ustedes proclaman que 2008 será un magnífico año para Sanlúcar ¿No son demasiado optimistas?
Yo no soy una ilusa y parto de la consideración de que en estos años no ha habido progreso en Sanlúcar. ¡Llevamos tantos años hablando de los mismos proyectos que nunca llegan a realizarse! Y todo eso ha ocurrido en unos años en los que, por ejemplo, la construcción ha sido un motor para el desarrollo en de muchas poblaciones. Sin embargo, en Sanlúcar tenemos una Gerencia Municipal de Urbanismo deficitaria.
En cualquier caso, creo que 2008 va a ser un año distinto, fundamentalmente porque el resto de administraciones empiezan a ver Sanlúcar de forma distinta y porque vamos a poner las bases de un mejor asentamiento empresarial para que se produzca creación de empleo.

Ha hablado usted de la situación deficitaria de la Gerencia de Urbanismo en unos años de gran crecimiento de la construcción. ¿Cree que tendremos en un futuro inmediato nuestra propia operación Malaya?
Yo era de las que tenía certeza absoluta de que la operación Malaya tendría elementos en Sanlúcar. Sin duda, este gobierno denunciará cualquier irregularidad, cualquier indicio de delito que se encuentre en el camino, especialmente en la gestión del suelo que se ha realizado. A mí no me extrañaría que viésemos a nuestra ciudad en la portada de cualquier informativo de televisión por algún asunto desgraciado de este tipo.


Dada la precaria situación económica del consistorio, usted prometió austeridad en el gasto. En campaña electoral, se comprometió en reducir su sueldo como alcaldesa a la mitad de lo que cobraba su predecesora en el cargo. Se la ha criticado mucho por no haber cumplido con esa promesa. ¿Nos podría aclarar, definitivamente, si ha cumplido usted con su palabra? Y, si es así, ¿qué cantidad de dinero se están ahorrando los sanluqueños por los emolumentos que ha dejado de percibir?
Es una realidad tan clara y tan palpable que los ciudadanos pueden comprobar qué cobraba la anterior alcaldesa y qué cobro yo actualmente. Y, sobre todo, los ciudadanos podrán comprobar los enormes gastos de representación del anterior equipo de gobierno. El sueldo de la anterior alcaldesa llegaba hasta los 7.000 euros al mes. El mío es de 2.900 euros. Además, hemos reducido al máximo los gastos de representación. Cuando, por ejemplo, yo voy a Madrid a reuniones de trabajo, no voy a comer a sitios extraños.

¿Qué quiere decir con “sitios extraños”?
Me refiero a restaurantes de alto standing como El Asador Donostiarra. O a que yo, cuando quiero tomarme una botella de Moët & Chandon, me la pago de mi bolsillo e invito mi marido a una copa, y no lo hago a cargo de los sanluqueños.

Recientemente, en un desayuno con periodistas, usted se jactaba de la visita del presidente Zapatero como un logro del nuevo equipo de gobierno. Sin embargo, a día de hoy, y más allá de las fotos de rigor, no sabemos en qué se va a concretar cómo va a colaborar el gobierno central con el Ayuntamiento para salir de la crisis.
El compromiso del gobierno de España se cierne a cuatro cuestiones: la renegociación de la deuda con la Seguridad Social, cuyas cuotas eran imposibles de afrontar por el ayuntamiento; la rehabilitación del Palacio Municipal, para el que ya se ha redactado un protocolo de colaboración por el que la financiación de la obra será en un 90% a cargo del Ministerio de la Vivienda; la nueva comisaría conjunta Policía Local – Policía Nacional, cuyas obras empezarán en el segundo semestre del año; y la recuperación del litoral, para el que ya se han aprobado dos proyectos en las salinas de Bonanza y en el nuevo paseo litoral entre Bajo de Guía y Bonanza, recuperando el Valuarte de San Salvador.

Cuando usted visitó hace un par de semanas las obras del Centro Comercial de la carretera de El Puerto, dio a entender que el exceso de edificación que el constructor ha realizado en el complejo se subsanaría con una adaptación de la propia norma urbanística. ¿No le parece que eso fomenta la política de hechos consumados?
Eso no es cierto. Probablemente no me expliqué bien. Las mayores dudas al llegar a la alcaldía fueron sobre el Centro Comercial. Nos encontramos, entre otras cosas, con un acuerdo con el promotor de la obra por el que el ayuntamiento era el que pagaba la obra de los accesos y de la subestación eléctrica necesaria para su funcionamiento, además de con un exceso de edificación en la zona destinada a la bolera, el gimnasio y los cines. No le vamos a permitir al promotor abrir ninguna instalación que incumpla la normativa urbanística existente, por más importante que éste sea. Lo que sí es cierto es que existe un plan parcial pendiente de aprobación que puede llegar a permitirle el aumento de una parte de esa construcción.



Usted en seis meses ha tenido tiempo para tener incluso un conflicto laboral, en concreto con los miembros de la Policía Local, a los que se le han abierto 37 expedientes disciplinarios que están ahora en tramitación. ¿Ha sido un golpe encima de la mesa por parte del equipo de gobierno?, ¿ha sido un aviso a navegantes de no permitir rebeliones a bordo?
Nosotros entendimos que las medidas de reestructuración de la Policía Local eran necesarias. Esto conllevó la rebelión de parte de los agentes. A partir de ahí lo teníamos y lo tenemos claro: no va a haber dobleces, no va a haber ningún tipo de debilidad en este equipo de gobierno, por muchas denuncias, calumnias o injurias que se lancen sobre el delegado de Seguridad Ciudadana y por las cuales aventuro que habrá sanciones disciplinarias. Entendemos que la Policía Local tiene sus derechos, pero que deben ser ejercidos dentro de unos límites. No estábamos dispuestos a soportar un pulso a un gobierno que lo que intentaba era aumentar los efectivos en la calle. Haberlo hecho no nos hubiera permitido acabar con muchas costumbres asentadas en este ayuntamiento.

Se les ha criticado mucho por la gestión que han hecho de la movida juvenil. Trasladar el botellón del Paseo Marítimo al Teatro Municipal ¿no le parece desvestir a un santo para vestir a otro?
El problema de la movida juvenil es muy complicado. Sabemos que el Teatro Municipal no cumple con las condiciones necesarias para atender esa demanda de los jóvenes, pero nos encontramos con que no teníamos otro lugar habilitado para ello. Tenemos en trámite la realización del Parque de Las Piletas, cuya construcción no estará lista para este verano, pero habilitaremos unas parcelas en las mejores condiciones posibles. Pero la movida juvenil es un problema que necesita de un debate en el que participemos todos.

Finalmente, es el turno para las cuestiones de los internautas. Manuel Camacho pregunta: ¿No debería haber contado con algunos "veteranos" del PSOE que no fueron tocados por los escándalos de corrupción y que hicieron una buena labor de gestión en legislaturas pasadas?
Yo creo que los veteranos no es necesario que estén en primera línea. Muchos continúan, pero en un segundo plano.

Miguel Furlock: ¿cuándo va a prohibir el botellón, cuándo va a disculparse con los vecinos del Paseo Marítimo y cuándo va a hacer cumplir la ley de ruidos?
El botellón no lo voy a prohibir. De hecho, hay una ley sobre la movida juvenil que lo regula. A los ciudadanos se les ha perdido disculpas pero mi papel no es ese, sino solucionarles los problemas.

Pijus Magníficus: ¿por qué es tan permisiva con el lamentable estado en el que algunas constructoras dejan las calles una vez finalizadas sus obras?
Permisiva, para nada. Lo que ocurre es que no teníamos ninguna ordenanza urbanística que regulara esta situación. En 2008 entrará en vigor la normativa que corregirá esta situación.

martes, 11 de diciembre de 2007

¿Qué le preguntaría a la alcaldesa?

Dña. Irene García ha aceptado la invitación que Sanlúcar en la distancia, en colaboración con ARDID PRODUCCIONES, le ha cursado para efectuarle una entrevista que tendrá lugar durante las próximas fechas navideñas.

Para trasladar lo más fielmente posible las cuestiones, inquietudes y preocupaciones de los sanluqueños que habitualmente se acercan hasta este blog, me gustaría contar con su colaboración. Por ello, les pido que envíen aquellas preguntas que les gustaría que les contestase la alcaldesa de Sanlúcar.

Deje su cuestión pulsando la opción "publicar un comentario" que puede leerse al final de esta entrada. A continuación aparecerá una página en la que tendrá la oportunidad de escribir su pregunta. Si no está registrado en Google, elija la opción "Alias" y escriba ahí su nombre y apellidos.

La entrevista, que incluirá las aportaciones más interesantes, se publicará transcrita y en vídeo a través de Sanlúcar en la distancia.

Gracias por su colaboración.

martes, 27 de noviembre de 2007

Nadie habla de nosotros

Revisando los diarios de sesiones de 2007 del Parlamento Andaluz, me ha venido a la memoria aquella estupenda película que dirigió Agustín Díaz Yanes en 1995, Nadia hablará de nosotras cuando hayamos muerto, protagonizada por Victoria Abril y que consiguió llevarse ocho Goyas ―entre ellos el de mejor película― convirtiéndose en uno de los largometrajes más galardonados del cine español.

Y, como les tengo por perspicaces, imagino que ustedes se preguntarán qué tiene que ver esta cinta que cuenta la historia de una española, Gloria Duque, que presencia en Méjico la muerte de dos policías a manos de dos gansters, con los parlamentarios andaluces. Pues, la verdad, nada. Pero el título ha saltado como un resorte entre los recovecos de mi córtex al comprobar, estupefacto, lo que ya muchos sospechábamos desde hace tiempo: en el Hospital de las Cinco Llagas ni siquiera se habla de Sanlúcar, un municipio que está en el podio de las ciudades andaluzas con peor situación económica.

Para ilustrar esta "amnesia barramedística", me he permitido confeccionarles un ranking con las localidades de nuestro entorno de las que más se habla en el hemiciclo de San Jerónimo, gracias al potente buscador con el que nos obsequia la web del Parlamento Andaluz. Durante 2007, la clasificación queda como sigue: en primer lugar y, como era de esperar por la capitalidad de la provincia, Cádiz, con 28 menciones. Le sigue de cerca Jerez con 20 y, a poca distancia, Puerto Real y El Puerto con 14 y 13 citas respectivamente. De Rota, pese a su escasa población, se ha hablado en 11 ocasiones. Por debajo de la decena se encuentran Chiclana, con 9; San Fernando, con 8; y Chipiona, con 4 menciones. Y, finalmente, con un total de 3 alusiones durante casi un año, nuestra querida Sanlúcar, que sólo consigue derrotar a Trebujena, de la que se ha hablado tan sólo una vez.

Creo, independientemente de lo anecdótico que tiene esta clasificación, que es tremendamente significativo la ignorancia con la que se nos trata en el legislativo andaluz. Este dato no hace otra cosa que corroborar ese sentimiento que vive entre los sanluqueños de que, para las grandes administraciones y sus gobernantes somos, simplemente, un sitio donde echar el rato, hacerse la foto o degustar unas tapillas. Si no, recuerden la célebre alusión a Casa Balbino que hiciera Luis Carlos Rejón el 23 de septiembre de 1993: Señor Presidente, hay dos formas serias de tratar el asunto del IRPF: digo, hay dos formas serias y una chapucera. La primera sería irse a la plaza del Cabildo de Sanlúcar de Barrameda, sentarse allí, en la terraza de Balbino, pedirse unas ortiguillas, las tortillas de camarones y unas galeras, con una manzanilla, y decir que si aquéllo no va a cambiar con el 15%, que hagan con el 15% lo que les dé la gana.

Si consideramos que la situación de Sanlúcar se asemeja a una enfermedad, esta ignorancia por nuestros problemas, nuestras necesidades o nuestras inquietudes no es otra cosa que un claro síntoma de la gravedad del diagnóstico. Dado el presente escenario y, puesto que ni siquiera hablan de nosotros, una de dos, o no les importamos o nos dan por muertos.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

El primer asalto

Todo un record. En menos de cuatro meses, el Equipo de Gobierno se ha encontrado con su primer conflicto laboral con trabajadores del ayuntamiento. Desde el pasado lunes, miembros del Sindicato Independiente de la Policía Local permanecen en "comisión de trabajo permanente", que es la manera eufemística de denominar a un encierro, "en su despacho de la Jefatura, en protesta por la apertura de 37 expedientes disciplinarios a 34 agentes", según ha informado el propio sindicato, cuya representación es mayoritaria en un cuerpo que sufre una importante división interna desde hace años.

Pasado un tiempo prudencial y, a la vista de los acontecimientos, a mí me da que lo que está pasando es que, como diría el castizo, se han juntado el hambre con las ganas de comer. A un lado del ring tenemos al Sr. Mora, político de escaso bagaje (sigamos con los eufemismos) que, de la noche a la mañana, se encontró al frente de dos delegaciones ―Personal y Seguridad Ciudadana― que requieren una buena dosis de templanza, destreza y experiencia; cualidades con las que, a la vista de los resultados, D. Víctor parece no contar suficientemente. Al otro lado del cuadrilátero se presenta uno de los colectivos más conflictivos que ha tenido Sanlúcar en los últimos años: la Policía Local. En ocasiones utilizada como florero por los gobernantes (recuerdo cuando Agustín Cuevas los montó a caballo y los puso a patrullar las calles al más puro estilo John Wayne), siempre mal dotada de medios (algunos agentes llegaron a trabajar en la calle sin su arma reglamentaria) y percibida dicotómicamente por los ciudadanos como héroes o villanos, según sean objeto de su protección o de sus multas.

Por el momento, ambos púgiles están en fase de tanteo, intentado averiguar los puntos débiles del contrincante. Mientras el Sr. Mora trata de sacar provecho de la palpable división existente en el colectivo de trabajadores y, simultáneamente, lanzar un mensaje de autoridad al resto de funcionarios municipales, los agentes mantienen el pulso basándose, no en el derecho a huelga, del que carecen como el resto de fuerzas de seguridad, sino en, por ejemplo, dejar de hacer "servicios voluntarios", paradójica medida que pone a las claras la endeblez de un sistema de trabajo que depende de las ganas que tengan los policías de hacer horas extra.

Si el desencuentro no tiene una pronta solución, estaremos ante un mal presagio de lo que nos espera en toda la legislatura. Más que nada porque, conocidas las reivindicaciones de ambas partes, no parecería difícil llegar a un acuerdo razonable. La Policía, además de un aumento de la plantilla y de medios materiales, reclama en su sueldo lo que ya tiene administrativamente reconocido, esto es, el nivel C dentro de la escala de funcionarios. El ayuntamiento, por su parte, quiere reestructurar los servicios para tener más presencia policial en la calle. No parece lógico que agentes municipales se dediquen a formar grupos operativos contra la droga o de paisano ―funciones que ya desempeña la Policía Nacional o la Guardia Civil― cuando la maltrecha circulación vial o el cumplimiento de las ordenanzas municipales son de su exclusiva competencia.

Pero ya se sabe que ser optimista en Sanlúcar es una profesión de riesgo. Veremos.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Mil gracias

Hoy, casi dos meses después de haber comenzado esta aventura, quiero dar mil gracias. Y las doy en este día porque, según los datos proporcionados por Google Analytics, Sanlúcar en la distancia cumple hoy 1000 visitas desde que comenzara su andadura el pasado 8 de septiembre.

Gracias a todas las personas que se han conectado desde 26 ciudades de todo el mundo y han visitado más de 2000 páginas en estos 55 días. Gracias a todos los amigos que me han llamado o escrito dándome ánimos para seguir y mejorar. Gracias a los que han participado escribiendo sus comentarios o votando en las distintas encuestas. Gracias a Pepe Fernández, la primera persona que creyó en mí y me dio la oportunidad de ser periodista. Gracias a Pleamar TV y, especialmente, a Juan Antonio Caro, sin cuyo empujoncito inicial este carro no habría conseguido tanta velocidad. Gracias a Mairo por su apoyo incondicional y sus geniales trocitos de Sanlúcar hechos imágenes. Y gracias, especialmente, a los "foreros" de reporteros.tv, cuyas visitas representan la cuarta parte de todas las recibidas.

Espero que todos ustedes continúen concediéndome un poquito de su tiempo de vez y cuando y, si se animan, participen con el objetivo de seguir creando opinión y desarrollando el espíritu crítico entre los que queremos a Sanlúcar. En ello estamos.